-ben-@-kyoto-

5/27/2006

Esto ya no está aquí

  Lo que usted está viendo es una ilusión; poco menos que una imagen residual de lo que solía existir en este punto.

Benkyoto, nueva dirección.

2/10/2005


Con Hitomi y Angie en la pista de esqui de Tsugaike


Hey! Ahi voy yo


Paisaje con nieve.


Estaba nevando, no tarugadas.


El grupo afuera del hotel en Hakuba.


Mierda, esto se esta derritiendo.


Monito de nieve. Si hablara, diria "chu"


Dibujo en el piso nevado. Alguien perdio una Macintosh?


Que perro monito de nieve.


El estanque de la escuela congelado

12/28/2004

Quién se acuerda... #3 (Convocatoria: tengo 6 invitaciones de Gmail)

Podría ponerlas a subasta en E-bay, pero voy a seguir el ejemplo del maese Bates y mejor darlas a través de este sitio. Espero dar varias a amigos, pero igual se las puedo dar a completos desconocidos. Shame on you para mis cuates si ya ni por interés me dejan comentarios aquí.

Para quienes no están al tanto, Gmail es la herramienta de correo gratuita que Google aún tiene en fase beta. Te dan 1Gb de espacio y capacidades de búsqueda y organización mejores que otros servicios, incluso de los de paga. Además, funciona increíblemente rápido, en particular con Firefox. Si eso no es suficiente razón para mandar a la mierda sus cuentas de Hotmail (infestadas de spam y que botan hasta un mail de 1Mb por falta de espacio), pues yo no sé qué.

La mecánica de la convocatoria es muy sencilla. En el espacio de comentarios de este post, publiquen sus propios "quién se acuerda de...". Mientras más detalladas, obtusas, pero aún así memorables sean sus referencias, más posibilidades de que la invitación esté en sus manos pronto. El fallo del jurado (yo) es inapelable y uno o más lugares pueden declararse desiertos. He dicho.

Quién se acuerda de... #2: Tema del antiguo Spiderman

Y ahora, con ustedes, la letra del tema de Spiderman, en español.

Spiderman, el hombre araña
Spiderman, que tejes la red
Spiderman, no temes a nadie
Spiderman, proteges el bien.

Tus manos alcanzan
a todo el que hace el mal.
Ninguno se escapa
si los amarras con tu tela especial.

Spiderman, el camino
Spiderman, tú sabes cruzar
Spiderman, tú puedes vencerlos
Spiderman, con facilidad.

Yo te pido que sigas actuando y ya
con toda tu fuerza...

Esto es un puro ejercicio de memoria. Escribí esto antes de hacer una búsqueda en Google, que para mi felicidad no rindió ningún resultado relevante, salvo la versión con ortografía estridentista de alguien que decidió sacarla en guitarra.

La nostalgia y los datos inútiles (Quién se acuerda de... #1)

Los seres humanos guardamos (o al menos yo lo hago) infinidad de datos prescindibles en la cabeza. Bien se ha dicho que el esternocleidomastoideo y el hipotálamo, los esporangios celenterados anélidos artrópodos moluscos y equinodermos, Ireticátame Zicuirancha y Tariácuri, la forma de obtener una raíz cuadrada sobre papel... incontables cosas así tienen poco que ver con la vida actual de uno y más bien son material para la "papelera de reciclaje" mental. Sin embargo, al menos yo no puedo evitar recordar ciertos datos, lugares, canciones, series de televisión, experiencias... Todos desaparecidos ya, marginales, pero por ello más míos que cualquier otra cosa.

Mientras más inútil es un dato o colección de ellos, más define a la persona que lo posee. Hay quienes apilan minuciosamente citas literarias o filosóficas por diversas razones: desde simple curiosidad hasta el afán de parecer muy cultos. Otras personas acumulan detalles técnicos hasta convertirse en manuales de instrucciones vivientes. Mi cerebro más bien es un tiradero de despojos nostálgicos sin categorizar. Supongo que si olvidara muchas de las cosas inútiles que recuerdo podría recordar las cosas "útiles" que olvido todos los días; que podría darle un mejor uso a todos esos megabytes desperdiciados de mi corteza cerebral. No puedo o no me da la gana. De ahora en adelante utilizaré en parte este blog para descargar unos cuantos cacharros de los que hay en el fondo de mi cabeza.

Quién se acuerda de:

  • LOAD "*",8,1 / POKE 53281,0 / SYS 65535.
  • Que el acetato de "Pepina Oruga" (a la que luego rebautizaron Katy) era verde.
  • Una serie japonesa que se llamaba "Esper", y que era algo así como Rocketeer contra los extraterrestres de la época de Señorita Cometa.
  • La época en que había dos caricaturas cuyos protagonistas principales eran abejas: La Abeja Maya y José Miel.
  • El Pecado de Oyuki, dios... Eso, Chispita y El Extraño Retorno de Diana Salazar.
  • Entre tú y yo, no hay Nada Personal...
  • La letra en español del tema de apertura de la antigua caricatura de Spiderman (esto merece un post aparte)
  • La pista de hielo del Hyatt, que se llamaba Polaris.
  • El super que había antes en el sitio donde ahora está el McDondalds de Plaza del Sol. Se llamaba FrutiVer.
  • La época en que las calcomanías con aroma gringas eran la gran sensación. Después sacaron las Rascahuele que eran una mala imitación.
  • La cafetería "La mosca feliz" en lo que ahora es el edificio junto a la alberca del Tec Campus Guadalajara.
  • El Centro Galileo, en Av. Las Rosas.
  • El tiempo en que las pizzas de Roma Antica, a pesar de ser las más caras de toda Guadalajara, eran simplemente incomparables. La de carnes frías realmente tenía una montaña de jamón, salami y demás. Dos personas quedaban a reventar con una chica.
  • El local de "maquinitas" hechizas que había al lado de las Salas Lumiere (En realidad, con que alguien recuerde estas salas, me doy).
  • Los juegos de la Commodore 64: Winter Games, Defender of the Crown, Legacy of Ancients, California Games, Boulder Dash, Karate Champs, Pitfall II (que no parecía tener fin), los Test Drive, Maniac Mansion y Zak McKraken.
  • Las Chaparritas en bote de vidrio y la Favorita ("es una... en la diversión, La Favorita es uuunaaaa. Rico refresco sabor de limón)
  • "Tío Carmelo ya llegó..." en el canal 4.

Continuará. Aún hay una pila inacabable de cacharros que expeler. Si a alguien le hace clic algo de aquí, avisen. También se aceptan ligas.

12/27/2004

Takoyaki navideño


No es la cena mas ortodoxa para un 25 de diciembre. Pero a su manera, no le pide nada al pavo.

Ah, el "intuitivo" Google

Yo buscando una imagen para ilustrar el emblema que da nombre a mi club de kyuudo, y miren qué cosas me hallo.

弓道 - Kyudo

  "Kyuudou" es el arte marcial que comprende la práctica del tiro con el arco tradicional japones (originalmente fabricado en bambú, pero que actualmente también existe en variedades de madera, fibra de carbón y grafito). Hace poco más de dos meses decidí comenzar con la práctica de esta disciplina en el dojo del 武道センター de Kioto. Voy los martes y los viernes, de 6:30 a 8:30 pm. Mi grupo se llama 葵弓道会, que literalmente significa "club de arquería de la malvarosa". Pero antes de concluir que somos una tropa de geranios y floripondios, sépase que dicha flor es uno de los motivos entre los emblemas de la heráldica japonesa.

  Ha habido quien relacione toda suerte de conceptos filosóficos y metafísicos con la práctica de la arquería, pero aún si no entramos en estas complicaciones, el dominio de la técnica es algo que no se da nada fácil. Todo tiene un orden, ningún movimiento ha de ser gratuito, y si se falla en un detalle, todo está mal y tiende a salir mal. El objetivo no es tanto dar en el blanco, sino obtener la forma adecuada; más que "péguele al centro" es un ejercicio de autodominio hasta las últimas consecuencias.

  Este diciembre el grupo se juntó para realizar la 納会, es decir, la última práctica del año. Celebramos que Yamagata-sensei se recupera de una operación de hernia de disco y, más que otra cosa, fue un pretexto para divertirnos tirando. Para mí, fue la primera vez que me pongo sobre la línea de tiro. Al principio me puso tremendamente nervioso y acabé botando la flecha de una manera más bien penosa, pero poco a poco pude relajarme y en realidad fue una experiencia divertidísima.


Una linea permanece lista mientras la otra acaba de tirar. Notense la postura, el espaciado minuciosamente regular y la alineacion de los arcos con los demas y con las puntas de las flechas sostenidas en la mano opuesta.


.


.


Los que estabamos observando.


Los miembros mas veteranos del grupo vinieron de kimono para la ocasion. Al fondo, Akita-san.

  Después de que cada uno hubo pasado a hacer la primera serie de tiros, que se llevan a cabo con toda reverencia, comenzamos con un torneo informal por parejas entre todos los miembros. Yo tuve suerte y me tocó con Akita-san, uno de los más asiduos y que más tiempo tienen practicando en el dojo.

  Avanzamos hasta semifinales; sobra decir que esto fue mérito de Akita-san, que venía a salvar el caso cuando yo había dado fuera los cuatro tiros, botado la flecha y demás desfiguros. Pero en el último round, donde se decidían el tercero y cuarto lugares, hubo un empate, con un tiro acertado en el blanco de cada bando. El ganador iba a decidirse por "muerte súbita", tirando la quinta flecha. Ahí sucedió lo que ni yo me imaginaba. Me planté soblre la línea, jalé la flecha y al soltarla, fue a dar al borde del círculo central del blanco. Akita-san también acertó, pero su flecha quedó más lejos del centro que la mía. Cosa increíble; mi primera flecha en el blanco. Ahora la tengo como adorno en mi cuarto.


El pizarrón del torneo. Akita-san y yo quedamos en tercer lugar.


Alla en el fondo, hay dos tablas de 10 cm por lado y un abanico. A ver... peguenle a eso.


El sensei Yamagata en plena pose de tiro.

  Para redondear el día, la imprescindible 忘年会, donde todos bebimos y comimos a placer. Y finalmente, el architípico karaoke. Mi rara selección musical incluyó Mr. Children y Elvis mezclado por JXL (el traumado con Nike y unos cuates), entre otros.


La banda del club de kyuudo en nuestra pequeña celebracion de fin de año.


Victoria, aunque no sea chela. Por cierto, para el año nuevo, ¿alguien me manda una caja de Victorias por FedEx?


Miyamoto y Oki, el dueto de las arqueras maravilla.


La pequeña Yoshie Banchi en el karaoke box. Lástima que tenia una gripe tremenda que le impidió cantar.


Yoshii-kun en pleno performance.

Desfile de maiko-san

  Aunque haya quien aun tenga la idea de que Japón es un país en el que uno ve "geishas" paseando por las calles a cualquier hora del día, en realidad, encontrarse con una es más bien una rareza. Y, aunque Kioto, la antigua capital, es famosa por ser cuna de este aspecto de la cultura japonesa, una maiko o geiko (ambas formas adecuadas de llamar a las "geishas" de aquí, dependiendo de la edad) es un espectáculo que hasta los locales se detienen a ver.

  Iba a dejar la ropa a la lavandería que está a un par de cuadras de mi casa, cuando de pronto, en una calle paralela noté que se había formado un tumulto. Tres enormes sombrillas marcaban el sitio donde marchaban sendas maiko, con atuendo completo y cortejo. No pude hacer más que correr de regreso a casa para sacar la cámara digirtal. Una ventaja de las maiko-san es que no son precisamente un objetivo de alta movilidad. Su paso era increíblemente pausado y estimo que su procesión de unas cinco cuadras a lo largo de la calle de Hanaya-cho duró alrededor de hora y media, antes de que llegaran a la 神社 que tenían por destino.

  La calle estaba abarrotada, la mitad del mundo tomaba fotos con cámaras y teléfonos celulares. Gente de la cuadra -y otros venidos de distintas partes de la ciudad- se congregaron para ver un suceso que, aun en Kioto, es una rereza.


Una maiko y su cortejo. Al fondo, voluntarios mantienen en su lugar la valla para delimitar el camino que usarán las maiko.


Una de las enormes sombrillas que acompanaban a cada una de las maiko en su procesion.


Un detalle del acabado del maquillaje en la espalda de las maiko.


Una de las Maiko con quien muy posiblemente sera su "mama", entiendase la duena de la casa de te o sitio donde se le contrata.

12/08/2004

No volveré

No hay ningún dios que me mire, ni lo digo llorando de rabia, pero no volveré a México para estas vacaciones de Navidad. Las razones son varias y variopintas.

  1. Estoy planeando participar en una exposición a realizarse en Tokio a principios de año y hay que armar portafolios y obra fresca para tales fines. La fecha límite es el 15 de enero.
  2. Quiero aprovechar el invierno en Japón para hacer snowboard.
  3. También está la exposición final de la escuela en Febrero, para la que quiero presentar algo que valga la pena.
  4. Mis padres han dicho que quizá vengan a verme en primavera, lo cual me tiene particularmente feliz. Y precisamente, para que se animen más ante la perspectiva de que si no vienen no verá a su vástago en muy buen tiempo, pues me quedo por aquí. Chale, soy bien conductista.
  5. El boleto de avión es obscenamente caro, y más ahora que ya no estoy en condiciones de reservarlo con un mes de anticipación. En los días cercanos al año nuevo, las tarifas aéreas aumentan una obscenidad, y no tengo tanto dinero como para dilapidarlo así
  6. Además, es una burrada estar viajando México, Japón, México, Japón. Para el caso, preferiría ir a otros sitios en Asia, o a Barcelona, donde Cinthya y el Duque están estacionados. Vino y tapas, eso... vino y tapas es lo que necesito.
  7. Pero en realidad, quizá el factor que me ha afirmar más el poco sentido que tiene ir a México es la poca comunicación que he recibido de mis amigos y la gente que era importante para mí (ya no sé ni cómo decirles) de allá. No me pongo trágico al respecto ni es mi idea señalar culpables. Las personas que me han mandado mails y que se comunican conmigo en el Messenger saben que no me refiero a ellas. Las que no, pues sí, y las que tampoco, pues también. El punto es que, haciendo un promedio, me siento decepcionado. Es decir, sé que hay gente que sí me quiere bien, pero en general me he hecho a la idea de para México (y a mucha de la gente de mi "vida anterior") le da igual si estoy ahí o no. Y eso, simplemente no empuja la balanza lo suficiente como para compensar por las inconveniencias que representa para hacer el viaje.
  8. Sí extraño México, pero la verdad, me sorprende en qué limitada medida. Me encantaría comer tacos al pastor, pero estoy bastante feliz con el ゆずうどん que me zampo por acá. La verdad, hay cosas que me agradan mucho de Japón, sin recurrir al lugar común de "estoy muy bien adaptado" (en Japón uno realmente nunca se adapta, sólo se aconstumbra a saludar inclinando la cabeza y a beber cerveza Asahi). Sí quiero ver a mi familia extendida y me gustaría estar ahí para las fiestas, pero de todos modos siempre me he sentido como un outsider del clan (y de casi todos los "clanes" a los que he "pertenecido"), y si voy a serlo, pues que sea bien, con un océano de por medio. No me extrañarán tanto y nadie se morirá a causa de mi ausencia.

Por todo lo anterior, el veredicto es un abrumador no vale la pena. He dicho.

Empujando los límites

En estos últimos días le he dado a mi pobrecita humanidad malos tratos como nunca antes en mi vida. Durante los últimos cuatro días no habré dormido más de ocho horas en total, gracias a los preparativos para las exposiciones en las que participé. Primero la 院生展 y luego la 留学生展, con apenas una semana de diferencia entre ambas. He conocido algunos de los más horrorosos efectos de la privación de sueño combinada con estrés. Francamente me asusté en el momento en que comencé a tener contracciones musculares espasmódicas involuntarias. Algo así como "La mosca" con ojeras. Después de montar las obras, regresé a mi casa y me convertí en materia inerte sobre el futón. Es por toda la carga de trabajo de estos días que no había podido postear en el blog ni hacer nada de lo normal en mi vida.

11/14/2004

芸祭 - Geisai

  Geisai es el festival escolar que cada año, a principios de noviembre, es realizado por los estudiantes de la Universidad de Artes de la Ciudad de Kioto. Se pronuncia "Gué-sai" y no, no es un carnaval de puñales, así que ahórrense la broma. 芸術 es "bellas artes" en japonés, y de ahí el kanji "gei", que sumado a , que significa "festival", da nombre al evento. Aunque, vale la pena aclarar, uno acaba encontrándose personajes más que pintorescos por ahí. Cabrones medios encuerados (con no mucho más que el taparrabos estilo peregrino japonés antiguo), japonecitas en traje de lolita, con profusión de encajes y en ligueros. El staff entero de una tienda, vestidas de brujas y vendiendo curry (esperemos no haya sido de patas de araña y ala de murciélago). Se hacen exposiciones, se presentan números de música, tanto ortodoxos como estrafalarios. Este año, fue particularmente notable el acto de una banda de big band jazz formada por los estudiantes de las diversas especialidades de música. De pronto la explanada fue Nueva Orelans en los años 20. Después de eso, un 盆おどり que hizo que todos se formaran en círculo, como si fuera música de disco. Doblemente raro, porque tales bailes son una costumbre de verano, pero con la emoción del festival (y un poco de alcohol), cualquier cosa se vale.

  Uno de los espectos que separan al Geisai de otros festivales de universidades japonesas, es el nivel de complejidad en la construcción de las tiendas, donde normalmente se venden diversos tipos de comidas y bebidas, estilo kermesse. Las tiendas se planean con meses de anticipación, y desde poco más de una semana se puede ver a los alumnos trabajando todo el día (y en los últimos días también toda la noche) para dejar los puestos impactantes. No es raro que las tiendas queden en números rojos por lo invertido en construirlas y todo el esfuerzo de los grupos sirve para algo que se desmantela después de apenas tres días de uso. Pero nadie se queja: ése es uno de los orgullos de la universidad y es un gusto poder participar en el festival.

  Por cierto, es una lástima que no pueda publicar aquí multimedia, ya que tengo un par de clips de audio muy buenos del conjunto de jazz y del "Bon-odori".


Otra tienda, de estilo "cute" y decorada con grafitti.


Una de las tiendas, a la entrada del festival.


Banda de jazz en Geisai.

Otoño


Ya es otoño. Camino frontal de la escuela, tomado desde el salon de clases. Nota mental: tengo que ir a ver las hojas a Tofukuji o a Arashiyama. Respuesta a la nota mental: Hasta crees, con cuatro malditas exposiciones en puerta y chingo mil cosas qué hacer.

11/04/2004

Desaparecido

Estos días simplemente no he estado aquí, no he estado en mi cabeza. No he estado en mis cinco sentidos. Y no he estado de ánimos para escribir, nada. Aunque hubiese tanto que mereciera la pena o simplemente se me ocurriera escribir. Standby.